viernes, 27 de julio de 2012

Lo malo de callar lo que sentimos, es el riesgo de perder lo que queremos.

A veces solemos aislarnos en una burbuja por miedo a equivocarnos, a fracasar o al rechazo. Nos aislamos para no tener que hablar, nos callamos todo lo que pasa a nuestro alrededor o lo que nos molesta por ese miedo.
Ese miedo se crea con la falta de confianza. Pero para tener confianza primero deberíamos saber que es, que significa en realidad, aunque cada uno tiene opiniones distintas, supongo que eso nos hace diferentes unos de otros, pero a la vez iguales. En fin, yo diría que la confianza en "singular", es decir, en uno mismo, es tener seguridad y valor al hacer algo, o enfrentarse a situaciones complicadas, es saber que vas a conseguir algo porque crees en ello, he aquí la frase "ten confianza en ti mismo". Luego yo diría que la confianza en "plurar", es decir, confiar en  personas importantes en tu vida, es poder contar con una persona para decirle lo que te pasa o contarle anécdotas y saber que no las va a divulgar por cualquier sitio, es poder decir las cosas buenas que piensas de esa persona y también las malas a pesar de que puedan herir (claro que, las cosas malas se dicen siempre con "tacto"), porque en una relación la sinceridad prácticamente es una base y la confianza algo difícil de conseguir. Por eso cuando callamos lo que sentimos, por miedo o por esa falta de confianza en ti mismo o con los demás, tenemos el riesgo de perder lo que queremos.

domingo, 17 de junio de 2012

No sabría explicar lo que se puede llegar a sentir, ya que depende completamente del ánimo del músico, cada uno escucha las melodías que toca y adivina lo que le sucede y cómo se siente. Puede llegar a transmitir millones de sensaciones, alegría, tristeza, duda, arrepentimiento, vergüenza, tal vez rabia...
A través de una canción puedes reír o llorar, puedes sentirte mejor o peor, pero sobre todo puedes disfrutar. Puedes acariciar las teclas de un piano y escuchar el suave sonido que produce al bajar la tecla. Puedes escuchar el dulce sonido de una flauta. O el risueño y grave sonido de un saxofón. Pero sobre todo puedes cerrar los ojos, imaginar un campo lleno de flores y escuchar los latidos de tu corazón, es la mejor música para saber de verdad lo que puedes llegar a sentir.















"Si el mundo se para, la música y yo seguiremos vivas"


miércoles, 13 de junio de 2012

Por aquella ventana divisé millones de imágenes y sonidos que llegaron a mi memoria. Tardes jugando con una pelota, o al pilla-pilla, saltando a la comba, bailando, corriendo detrás de los perros, tropezando, cayendo y levantando; risas, llantos, gritos de alegría, conversaciones, murmullos, primos, el cantar de los pájaros, la brisa del viento, las voces de vecino. Por aquella ventana divisé recuerdos de una infancia.
-La casa de mi abuela.

jueves, 31 de mayo de 2012

-♥-

Estábamos de nuevo en la orilla mirándonos, intentado encontrar significado a todo aquello que habíamos vivido. Quizás perdiendo el tiempo o tal vez aprovechándolo. Pero estábamos ahí uno enfrente del otro. ¿Qué podía decir que ya no te hubiese dicho? Quizás ya no servían las palabras. Solo quedaba tu mirada y la mía. Tu sonrisa y la mía. Entonces te acercaste hacía mi y antes de que me hubiese dado cuenta ya me habías besado. Fue cuando oí muy cerca de mí esas palabras que antes faltaban y ahora salían de tu boca como si hubiesen esperado el momento perfecto para salir; Lo mejor de mí eres tú.